Description
Como mujeres seguimos actuando en base a prejuicios,
etiquetas o roles sociales que bloquean nuestro desarrollo personal, no solo de nosotras como mujeres, también
de quienes nos rodean, sean hijos, pareja o amigos; pues
la idea preconcebida que se tiene de nuestra feminidad
devalúa nuestra vida y nuestro sentido de la misma.
Sanar y liberarnos requiere más que sangre, requiere que
usemos nuestras capacidades y empecemos desde nuestro interior. Que toda esa carga emocional se convierta en
la razón de tu renovación y el deseo de vivir bien cada día.
Ponte tus tacones al gusto y a la medida, después camina
con la frente en alto porque sabes que tu fuerza interna se
desborda con pasión. Elige liberar tu esencia, no seas tu
propio verdugo por el concepto equivocado y distorsio-
nado de ti misma. Porque ser mujer es una bendición,
solo aprende a verte como eres; aprende a disfrutarte, a
aceptarte y a liberarte con inteligencia y estrategias más
asertivas, para que las pérdidas dejen de ser mayores a las
ganancias, para que ser mujer deje de ser sinónimo de
agresión, violencia o sufrimiento.


